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Fundada en 2015, Gommaire Organic Living nació con el objetivo de dar vida a una colección de muebles belga con un estilo propio. Desde entonces, la marca ha pasado de ser una pequeña empresa con grandes aspiraciones a convertirse en un referente consolidado en el mercado internacional del diseño de interiores y exteriores.
Creación de un bonsái a medida para Gommaire en el Salone del Mobile
Fundada en 2015, Gommaire Organic Living nació con el objetivo de dar vida a una colección de muebles belga con un estilo propio. Desde entonces, la marca ha pasado de ser una pequeña empresa con grandes aspiraciones a convertirse en un referente consolidado en el mercado internacional del diseño de interiores y exteriores.
Gommaire aborda el diseño de mobiliario y decoración como una forma de contar historias. Sus colecciones combinan formas atemporales, materiales cuidadosamente seleccionados y un fuerte vínculo con la naturaleza. Cada pieza contribuye a un concepto orgánico más amplio, creando espacios que transmiten una sensación de plenitud, cohesión y naturalidad acogedora.
Esa filosofía está marcada por las personas que hay detrás de la marca. Los diseñadores internos de Gommaire desarrollan creaciones originales y orgánicas, mientras que artesanos experimentados plasman esas ideas en piezas acabadas que conservan el carácter y la belleza del mundo natural.
Un centro de mesa natural para el Salone del Mobile
Cada año, el Salone del Mobile reúne a las principales marcas de mobiliario de todo el mundo, cada una de las cuales presenta su propia interpretación del diseño contemporáneo. En el caso de Gommaire, el stand de la feria reflejaba el mismo estilo discreto que caracteriza a todas sus colecciones.
Las texturas naturales, los tonos suaves y los muebles de magnífica factura creaban un ambiente tranquilo y equilibrado. El espacio no recurría a una decoración excesiva para llamar la atención. Por el contrario, su impacto provenía de la calidad de los materiales, la solidez del diseño y la forma en que todos los elementos se complementaban entre sí.
En el centro del stand, Gommaire necesitaba un bonsái de pino hecho a medida que complementara el mobiliario y, al mismo tiempo, se convirtiera en un elemento característico del espacio.
Diseño a una escala excepcional
Con más de cuatro metros de altura y una copa que se extiende seis metros y medio de ancho, el bonsái requirió una estructura cuidadosamente fabricada para alcanzar las proporciones especificadas en el pliego de condiciones.
Construimos la estructura nosotros mismos, lo que nos permitió tener un control total sobre la forma del tronco, la disposición de las ramas y la silueta general. Esto nos permitió crear un árbol que se adaptara perfectamente al tamaño del expositor, al tiempo que nos asegurábamos de que su considerable tamaño no eclipsara al mobiliario circundante.
La estructura se diseñó para integrarse en el entorno, en consonancia con el enfoque general de Gommaire, centrado en las formas orgánicas, los materiales naturales y los interiores equilibrados.
Fomentar el carácter en cada sucursal
A lo largo de dos semanas, la estructura de acero quedó gradualmente oculta bajo capas de ramas colocadas una a una. Cada sección de la cubierta se trató por separado para evitar que el acabado resultara demasiado uniforme o artificial.
Las almohadillas en forma de nube se fabricaron en diferentes tamaños y se dispusieron con distintos espacios entre ellas. Estas sutiles diferencias resultaron esenciales para el carácter del árbol terminado. Repetir la misma forma en toda la copa habría eliminado la variación natural que confiere al bonsái su aspecto distintivo y auténtico.
Al considerar cada rama como parte de una composición más amplia, conseguimos crear una pieza central que reflejaba el propio enfoque de diseño de Gommaire, en el que los elementos individuales se unen para formar un concepto orgánico sólido.
Analizado desde todos los puntos de vista
Dado que el bonsái ocupaba el centro del expositor, tenía que resultar convincente desde cualquier ángulo. A lo largo del proceso de elaboración, nos alejamos repetidamente para revisar la estructura, evaluar su equilibrio y realizar pequeños ajustes.
Se fueron perfeccionando la disposición de las ramas, su separación y sus proporciones hasta que el árbol resultaba natural desde cualquier punto de vista. Este minucioso proceso garantizó que el bonsái no solo funcionara como un punto focal llamativo, sino también como parte integrante del diseño general de la exposición.
La instalación final combinó grandeza, belleza y carácter natural, creando un elemento central que reforzaba la identidad visual de Gommaire y su compromiso con la vida ecológica.